El Instituto Marista La Inmaculada se vistió de gratitud y reconocimiento para rendir homenaje a dos colaboradores que, después de más de 23 años de servicio, culminan una importante etapa de sus vidas profesionales para iniciar su jubilación.
Durante este significativo momento, la institución reconoció la entrega, compromiso y dedicación de Salvador Elías Chahin, quien se desempeñó como docente, y Mariano Andara Castellano, quien brindó sus servicios en el área de vigilancia.
A lo largo de más de dos décadas, ambos formaron parte de la historia del Instituto Marista La Inmaculada, contribuyendo desde sus respectivas responsabilidades a la formación y al bienestar de generaciones de estudiantes y de toda la comunidad educativa.
La labor de un educador trasciende las aulas, dejando enseñanzas que permanecen en la vida de sus estudiantes. De igual manera, quienes desempeñan funciones de vigilancia y protección cumplen una misión fundamental al contribuir a mantener un ambiente seguro y adecuado para el desarrollo de las actividades educativas.
Por ello, este reconocimiento representa mucho más que una despedida: es una expresión de gratitud por los años de servicio, esfuerzo y compromiso entregados a nuestra institución.
A Salvador Elías Chahin y Mariano Andara Castellano les expresamos nuestro profundo agradecimiento por haber sido parte de la familia marista durante tantos años. Su trabajo, dedicación y calidad humana dejan una huella que permanecerá en la memoria de nuestra comunidad educativa.
Les deseamos una nueva etapa llena de tranquilidad, salud, alegría y muchos momentos junto a sus familias.
¡Gracias por más de 23 años de servicio y entrega al Instituto Marista La Inmaculada!
¡Que Dios bendiga siempre el camino que ahora emprenden!
Instituto Marista La Inmaculada
Educando con amor, formando para la vida.









